En la educación que damos a los niños tenemos que esforzarnos en no alejarlos del espíritu, para que no tengan que hacer tantos esfuerzos para volver a conectarse, una vez adultos.Cuando saben que el espíritu está ya en ellos, todo lo demás es evidente y su vida resulta fácil.

Sobonfu Somé

A lo mejor si que nos estamos alejando del espíritu de l@s niñ@s. Y es que en nuestra sociedad, la occidental, nos olvidamos que lo que realmente perdura en la persona con el paso de los años es su vida interior: harmonía, coherencia, valores...
Quizás tendríamos que apostar por cultivarla un poco más, y qué mejor medio que la educación para aconseguirlo.